El hecho de tener una vida ocupada, trabajo, escuela, quehaceres...tan solo esto nos tapa los ojos, sin detenernos un momento en pensar que tan rápido corremos a lo inevitable, al fin de nuestra vida, no nos damos cuenta que corremos al fin de una vida por demás corta, y que cada paso que damos, cada vez mas nos enrutamos hacia un destino inevitable...
...quizá estos días me han dado esa tranquilidad para mirar al cielo nuevamente e imaginar como niño que tan alto esta, o para ver estas lluvias torrenciales y disfrutarlas, estar a gusto con ellas y olvidar que esto puede provocar catástrofes irreparables, creo que lo mejor son los momentos en que convivo conmigo mismo, saber que no me puedo ocultar nada a mi mismo...estar plenamente enterado de todo lo que me acontece...